jueves, 21 de mayo de 2015

Bi Ondar - menú de fin de semana en Hondarribi

En nuestro grupo de amigos somos de buen comer, no solemos tener demasiados problemas a la hora de consensuar qué tipo de comida comer. Algunos son más de carnaza, a otros les gusta más el pescado, pero todos somos de fácil conformar. Cuando se planteó la comida de este fin de semana, hubo un intento de ir a un vegetariano, el vegetariano por excelencia en el Bidasoaldea, El Curry verde. Si buscáis referencias, encontraréis mil y todas estupendas. Se intentó reservar, pero estaba completo.

Una amiga propuso el bar-asador Bi Ondar. Yo no lo conocía. Está en la calle Santiago, céntrico y muy cómodo para tomar un vermut antes de comer.

El menú de fin de semana está bien trabajado y tiene un poco de todo.
Una vez sentados, tardaron mucho tiempo en servirnos. Nos pidieron disculpas, porque se les había acumulado trabajo en la cocina y nos sacaron unas croquetas para hacer tiempo. Un detalle tan tonto como pedir disculpas en el momento adecuado y un pequeño detalle son los que muchas veces marcan la diferencia.
La espera mereció la pena. La comida estaba buenísima. Nada más llegar la comida a la mesa, las conversaciones pararon, silencio absoluto. No hay mejor señal.
 Entre la comida, la buena compañía, ... El segundo plato pasó volando. Mis carrilleras estaban melosas y muy jugosas. Con una salsa al vino tinto bien espesa. Tan buenas estaban que ni me acuerdo qué comieron los demás.
 Los postres fueron lo más flojo de toda la comida. Mi torrija no estaba muy consistente y se les fue un poco la mano con los coulant de chocolate. Una pena, porque toda la gracia del coulant es encontrar ese centro líquido.
Si tuviera que ponerle una nota, probablemente sería un 7 de 10. Es perfecto para una comida con amigos. La comida está muy buena y la ubicación es un plus. Pero con todas las opciones que hay en Hondarribi, probablemente no lo elegiría para una cena romántica con mi chico. Para mi los postres son vitales, aunque también es cierto que no probamos la carta y puede que tengan mejores.

lunes, 18 de mayo de 2015

Volviendo a dibujar

Llevaba mucho tiempo sin dibujar, tejer, hacer absolutamente nada creativo. Un día, hace un par de semanas, la cartera llamó a mi puerta, traía un paquete para mi. Un paquete de una de las papelerías que más me gustan de Donosti, Tamayo. En el paquete había un cuaderno de acuarelas, un estuche de lápices acuarelables y varias hojas de dibujo bien gorditas. Traía también una nota preciosa. La nota decía: "Para que sigas haciendo a la gente muy feliz. Gracias."

He preguntado a amigos, familia, incluso a conocidos si han podido ser ellos. Escribí a la papelería, pero no tuve respuesta. Todavía no sé quién me mandó el paquete, pero me hizo un regalo mucho mayor que el material. Aquello me despertó, volvió a despertarme el gusanillo y volví a dibujar.

Como había perdido mucha práctica, me apetecía empezar por algo sencillo y para mi eso significa dibujar patrones. Hay algo muy placentero en repetir una forma una y otra vez, casi catártico.

Siempre regalo las cosas que mejor me salen. No las quiero para mi, prefiero entregarlas. En este caso, ninguno de mis dibujos ha salido lo suficientemente bien como para considerar regalárselas a nadie. Pero me han sido casi terapéuticos para mi.

Si no os atrevéis a dibujar, empezar haciendo patrones sencillos puede ser una opción perfecta. No serán dibujos complejos, pero la repetición de formas hace que casi siempre los dibujos queden bien.


Misterioso o misteriosa regalador/a, no sé si leerás esto, probablemente no, pero mil millones de gracias. No sólo me alegraste un día, me has dado mucho más que eso, me has vuelto a conectar con mi lado más creativo. Pocas veces me han hecho un regalo tan enorme.

jueves, 14 de mayo de 2015

El placer de mancharse

He tenido niños alrededor los últimos años, pero hay un espacio de confianza y de más libertad cuando la niña en cuestión es la hija de tu hermana. En este caso, la frase "la confianza da asco" se cumple casi literalmente.

Ahora que mi sobrina tiene dos años y medio, he empezado a descubrir con ella el placer de mancharme. No sólo le permito ciertas cosas, me he descubierto a mi misma alentándola a hacer pequeñas "guarrerías". Siempre llevo un pinta labios encima, a poder ser de un color potente, por si surge el momento de dejar que cometa un pequeño crimen contra la pulcritud. Dejo que me pinte los labios, las mejillas, los brazos, las piernas, ... La pinto a ella, nos manchamos la ropa y hasta el pelo.

El pretexto de estar junto a una niña me permite hacer cosas que jamás hubiera hecho en un entorno de adultos. ¿En qué momento dejé escapar un placer tan primario? ¿Cuándo olvidó mi cerebro que mancharse es muy divertido?

Intentamos llenar nuestras vidas con planes de ocio culturales, deportivos, culinarios, ... Y resulta que se nos escapan los más primitivos. Hacer la croqueta en la playa, saltar en charcos, revolcarnos en la hierba sin que nos importe el manchurrón en el pantalón, ...

Os propongo un plan, este fin de semana, manchaos. Manchaos mucho, sin límite! Ya me contaréis ;)

lunes, 11 de mayo de 2015

Plantas aéreas

En Madrid me obsesioné con las plantas aéreas. No sé muy bien cómo comenzó, pero en menos de un día me vi inmersa en la búsqueda de una planta aérea. Pensaba que estando en Madrid sería algo relativamente sencillo. Creía que podría encontrar una floristería por el centro a la que acercarme. Nada más lejos de la realidad.

Encontré varias páginas online desde la que poder comprar plantas, pero la verdad es que me apetecía verlas en directo. Quería ver el tamaño que tenían, ...

El furor del momento pasó. Nos volvimos de Madrid al norte y se me olvidaron por completo. Se me olvidaron hasta que el pasado mes nos acercamos a la feria de plantas de Aia. Una feria muy recomendable que se celebra cada año. Debocados tiene un post estupendo sobre la feria por si queréis más información.

Cuando las vi, no pude dejar escapar la oportunidad y nos trajimos a casa esta preciosidad.
Una de las mejores características de estas plantas es que los cuidados son mínimos. Sólo hay que pulverizar algo de agua una vez por semana, y ya. La segunda mejor característica es que no necesitan tierra para sobrevivir, lo que abre todo un mundo de posibilidades.

Al principio la tuvimos en un portavelas. Pobre.
En casa tenemos una pared muy larga en la nunca he sabido qué poner. No quería abarrotar la pared de cosas, pero vacía me resultaba algo desangelada. Me pareció una buena idea añadir varias plantas a la pared con algún soporte ligero, fácil de hacer y colocar.

Me gustan mucho los años 20 y especialmente el Art Deco. Con varias barillas de latón, hice estos soportes que recuerdan un poco esas líneas tan características.
Me arrepentí rápido de haber comprado una única planta, pero ahora sé dónde pedirlas, en la página http://brutt-trading.eu/ .  Compraré dos más para completar la pequeña colonia. Hablando de colonias, estas plantas florecen y cuando se va la flor, crean hijos y van haciendo una pequeña colinia sobre su base.
Me encanta cómo han quedado en la pared. Es una zona de paso y no recargan nada el espacio. Si queréis, puedo preparar un pequeño tutorial de cómo hice los soportes. Son muy fáciles de hacer y económicos también.

jueves, 7 de mayo de 2015

Escapada a Pamplona

Pamplona tiene un encanto especial. Para mi, tiene un punto nostálgico, a veces decadente, que es mi gran debilidad en cualquier ciudad del mundo. Su casco antiguo todavía conserva comercios de toda la vida que luchan como campeones por seguir con la tradición. Entre todas ellas, las pastelerías tradicionales son mi perdición.

Peregrinos haciendo el camino de Santiago se cruzan con algún que otro despistado (o no tanto) con pañuelico rojo, sea el mes que sea.

Sólo voy a hacer tres recomendaciones, hechas a su vez por amigos Pamplonicas.
  • Para desayunar o tomar un café: Katakrak en la calle Mayor y The Cookie Shop en la plaza del ayuntamiento.
  • De pintxos: Café La Roch. Con más de 100 años de historia, hacen unas frituras que jamás olvidaréis.

No sé por qué conozco tan poco esta ciudad, si está muy cerca y me gusta tanto.

lunes, 4 de mayo de 2015

Reto fotográfico: fotografías monocromáticas

El mes de abril ha sido el mes de la fotografía para mi. La cámara siempre me acompaña, pero este mes ha sido más divertido de lo habitual, porque me he propuesto seguir el reto de Jackie Rueda.

Este mes, la propuesta era conseguir fotografías con un color dominante. Me ha gustado mucho mirar el mundo con otros ojos, inspeccionando cosas que de otra manera no hubieran llamado mi atención.

Al hacerlo, me he dado cuenta de varias cosas.
  • Los colores más fáciles de fotografiar son el marrón, el blanco y el azul. No por un tema de fotogenia, más por cantidad. Son los colores que más encuentro en mi entorno.
  • Es muy fácil caer en la tentación de fotografiar flores para conseguir cualquier color.
  • Prefiero fotografiar detalles que espacios abiertos.
Os dejo las poquitas fotos que he conseguido sacar. Empecé el reto muy fuerte, pero luego surgieron otras cosas por el camino y no lo tuve tan presente, la verdad.

En  este enlace donde podréis ver el resto de fotografías que han ido subiendo las personas que se han animado a participar. Hay fotografías fantásticas.
El tema de mayo es "Bajo mis pies".  Sólo hay una condición, hay que fotografiar lo que aparezca bajo TUS pies. No vale sacar fotos a pies de terceros. La idea es retratar tus pasos por el mundo. Tengo muchas ganas de empezar, a ver qué sale.

jueves, 30 de abril de 2015

5 cosas - Abril

Un mes más que se nos va. Gracias abril, has sido agradable, divertido y algo animal.
 {Flores frescas en casa. Casi siempre blancas.}
 {Macarons en Biarritz. Mi favorito, el de limón verde}
 {Paseos al anochecer por la playa}
{anchoas marinadas en Hondarribi}
 {Bourbon y su instinto territorial}

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