jueves, 23 de abril de 2015

Un descubrimiento: El Hotel Muga de Beloso

En Semana Santa teníamos planeada una escapada a Navarra. Quise darle una sorpresa a Javi y reservé noche en el Hotel Muga de Beloso, a las afueras de Pamplona, muy cerquita.

El edificio por fuera no es gran cosa, pero una vez dentro, todo cambia. El hotel tiene un diseño moderno y minimalista con una decoración muy cuidada.

La experiencia comienza en la propia recepción. Nada más llegar, nos ofrecieron agua y una copita de cava. Me da mucha lástima no acordarme del chico que nos atendió, porque fue muy atento, agradable y nos hizo sentir cómodos en todo momento.

El estilo moderno no sólo se ve reflejado en el diseño, va más allá. En Muga de Beloso no hay llaves, las puertas tanto de la habitación, como la del parking, se abren con la huella dactilar que te toman en recepción. Además de un sistema muy cómodo, es tremendamente práctico en futuras estancias porque ya no hace falta ni pasar por recepción. El hotel envía directamente el número de habitación, supongo que por mail y el día de la reserva, ya se puede acceder directamente con la huella dactilar. ¿Es o no es genial?
Si os gusta el arte, os encantará pasear por el hotel. No hay muchos cuadros, pero los que hay, son increíbles. Toda una declaración de intenciones, que avanza lo que te encuentras después.
Los pasillos son grises, sobrios, casi asépticos. Un contraste perfecto con las habitaciones, donde el gran protagonista es el enorme ventanal que ocupa toda la parte frontal de la habitación. Una habitación muy amplia con todas las comodidades imaginables, decorada y distribuida con un gusto exquisito que te hace soñar con la idea de vivir en una casa así. O quedarte a vivir allí mismo.
El hotel además tiene un spa que no pudimos disfrutar, pero sin duda, repetiremos la experiencia para probarlo también.

Si estáis pensando hacer una escapada corta a Pamplona, os lo recomiendo con los ojos cerrados.

lunes, 20 de abril de 2015

Fotografiando personas

Lo que más me gusta fotografiar son personas. Intento robar instantes sin que me vean, pero me da muchísima vergüenza hacerlo, lo que es una gran contradicción. Supongo que es por eso, que casi todas las fotografías de desconocidos, son por la espalda (cobarde de mi). Los retratos son para amigos y familia, espacios de confianza absoluta.

La vergüenza es uno de mis grandes caballos de batalla. Poco a poco, voy ganando esa guerra, aunque me queda mucho por recorrer.

jueves, 16 de abril de 2015

Mi selección de los 5 lugares que visitar en Madrid

¿Si fuera a Madrid por un par de días, qué me gustaría ver? Cada viajero tiene su estilo y sus gustos. Si como a mi, lo que te gusta es sentir que eres parte de la ciudad, además de ver un par de sitios emblemáticos, puede que esta mini guía te guste.

Plaza Mayor
Ir a la Plaza Mayor es estar en Madrid. Es como estar viendo la Torre Eiffel en París o el Big Ben en Londres.  El simple acto de pasar por debajo de los arcos y ver a Spiderman con sobrepeso me alegra el día.

El Rastro
Hay algo más castizo que un domingo de Rastro? Es un espectáculo en si mismo. Calles y calles llenas de tesoros donde imbuirse. Eso sí, no apto para personas que se agobian en aglomeraciones.

Barrio de las letras
Para mi, uno de los grandes descubrimientos de Madrid. Que fuera un descubrimiento habla de lo poco que conocía esta ciudad. Los fines de semana se llena hasta arriba y sin duda, es una zona muy popular. Es un barrio con mucha magia. No sé si será porque era el lugar donde se reunían los grandes exponentes del siglo de oro como Góngora, Quevedo o Cervantes. O porque el comercio de la zona se ha unido para mantenerla viva. Sea como fuere, el vermut siempre sabe mejor en este barrio.

El Templo de Debod
Si tener un pedacito de Egipto en el centro de Madrid no os parece suficiente, además, desde el Templo, hay una panorámica preciosa de la ciudad. El anochecer es el momento perfecto para visitarlo, cuando la luz anaranjada se refleja sobre los edificios.

Malasaña
foto de usuario 84
Esta última ha sido la más complicada de elegir. Lo lógico sería añadir El Retiro o la Gran Vía, pero lo real es que iría a Malasaña o a Lavapiés. Como me tengo que quedar con una de las dos, el corazón me lleva a Malasaña. La razón es más sentimental que otra cosa, porque durante el año que vivimos en Madrid, nuestra casa estaba pegada a Malasaña.
Me gustan las tienditas pequeñas de la zona, el encanto de las calles estrechas, y la tortilla de patatas del Ardosa. Es una zona que crea muchos sentimientos encontrados, o lo amas, o lo odias. Os dejo un pequeño post muy interesante que puede valer a modo de guía para que la relación sea fructífera.

lunes, 13 de abril de 2015

Día Internacional del Beso

¿Sabíais que hay un día internacional del beso? Hoy es ese día. Algunos días internacionales tienen mucho sentido, pero me pregunto, qué motivación tendría aquel señor o señora que quiso que hoy fuera un día en el que reivindicar el beso.

¿Tal vez fue un niño o una niña poco besado? ¿En su país estará mal visto? ¿Su trabajo será buscar causas (aunque sean absurdas) para convertir los días del año en días internacionales?

Sea como fuere, a pesar de no verlo como una causa, me gustan los besos. Así que me he puesto a bucear entre mis fotos en busca de besos. Me he sorprendido muchísimo, porque me ha costado mucho encontrarlas. ¿Será que besamos poco? ¿Será que nos cuesta mostrarlos? A ver si el año que viene, tengo más besos que caras con la lengua fuera.

jueves, 9 de abril de 2015

Un paseo por Olite

El Castillo de Olite parece el típico castillo de cuento. Todo el palacio es un laberinto en el que perderse durante horas. Podría rodarse cualquier película sobre Lancelot o el Rey Arturo.Y todo el rato te viene a la cabeza la sintonía de Juego de Tronos (sobre todo porque Javi no paraba de silbarla).

Fue residencia de Carlos III, rey de Navarra. Un señor muy curioso. Viajó a áfrica y montó un zoo en este mismo palacio. Llegó a tener girafas, elefantes, ... No quiero imaginar cómo estarían los pobres. Tuvo 8 hijos con la reina y 6 reconocidos fuera del matrimonio, no reconocidos ni se sabe.

He estado varias veces allí y cada época tiene su encanto. Me gusta muchísimo los colores que va tomando la hiedra dependiendo de la estación.

La entrada para adultos cuesta 3,50€, pero por un poco más, se puede disfrutar de una visita guiada que merece la pena. Eso sí: aviso para padres con niños pequeños: hay MUCHAS escaleras. He visto padres absolutamente desesperados con niños de 2-3 años, porque éstos intentan corretear y no ven el peligro, como es natural. Tal vez sea mejor que esperéis a que sean algo mayores para llevarlos.


lunes, 6 de abril de 2015

Patxikuenea, un clásico guipuzcoano

En casa me conocen bien. Mi padre ha instaurado una nueva tradición conmigo, en navidades, en lugar de hacer un regalo que no sabe si me gustará, me regala una cena para dos. Este año, ha sido en Patxikuenea.

Si no conocéis Patxikuenea, es otro gran clásico guipuzcoano. Uno de esos lugares donde sabes que la comida jamás falla, la atención es insuperable y quedas con ganas de volver una y mil veces.

El plato fuerte y por lo que es más conocido es el besugo. La foto no le hace ninguna justicia. Nos pudo el ansia y sólo sacamos esta foto. Pero los platos completamente vacíos dan buena cuenta de lo buenísimo que estaba.

Tuvimos la oportunidad de hablar con Aitor, el cocinero y me sorprendió mucho el nivel de concienciación que tenía sobre los alérgenos. Nos contó que tenían 3 freidoras para evitar la contaminación cruzada de los alimentos y que ponían muchísimo cuidado en la elaboración de cada plato. Ahora valoro muchísimo no tener que estar escrudiñando el plato para intentar averiguar si habrá o no algo de gluten en él. Saber que puedo sentarme y disfrutar, es impagable.

Una pequeña recomendación. Antes de entrar a cenar o a comer, merece la pena tomarse algo en la barra de fuera. La simpatía y gracia de Xabier bien los merece. Os prometo que charlar con él será parte de la experiencia y os alegrará el día.

miércoles, 1 de abril de 2015

Polabox - Un regalo especial para una persona especial

Una persona muy especial para mi y que quiero mucho ha sido madre de nuevo. Ha llegado al mundo Eneko.

Soy de las que piensa que cuando un bebé llega al mundo, la madre es la que se merece todos los regalos. El bebé no se entera de gran cosa y la madre, tras un esfuerzo físimo y emocional indescriptible, queda relegada a un segundo plano con gran orgullo.

Me apetecía mucho hacerle un regalo a mi amiga. Ella siempre ha estado para mi y ella sabe de sobra que yo estoy y estaré siempre en este intenso viaje.

Un día encontré por casualidad la página de polabox. Allí vi la caja de fotos polaroid y no lo pensé dos veces, me puse a recopilar todas las fotos que tenemos juntas para regalarle en forma de fotos, pequeños retales de lo vivido.
La aplicación es estupenda porque permite "polaroid-izar" cualquier foto, tanto las que tengamos en el ordenador o que tengamos publicadas en nuestras redes sociales. Incluso permite buscar entre las imágenes de nuestros amigos, cosa que amplía mucho las posibilidades.
El envío lo recibí en una semana. Hice dos pedidos, por un lado esta caja metálica con las fotos polaroid y por otro, unas tiras que ya mostraré en otro post porque son para otro proyecto en el que estoy metida. Las dos cosas llegaron el mismo día, pero cada cosa por separado. Aviso, porque a mi por lo menos me llevó a pensar que uno de los paquetes no había sido enviado. Excribí a polabox el mismo día y me contestaron rapidísimo, me sorprendió mucho su atención al cliente (para bien).

En la lata, entre las fotos, venían 2 tarjetas promocionales. Al ser un regalo, no me gustó mucho encontrarlas escondidas así, pero también es cierto que son buenas promociones.


Ya soy fan de esta página y este año haré más pedidos, sin duda.

Suscríbete vía e-mail

Entradas Relacionadas

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...