lunes, 24 de noviembre de 2014

Cosas que hago cuando estoy de Rodríguez

Como ya sabréis, mi vida desde hace casi un año es un poco curiosa. Vivir entre dos puntos que están a más de 400km de distancia también tiene tener tiempo de Rodríguez una vez o más al mes.

Esto más que un inconveniente, se ha convertido en algo a lo que ambos le estamos sacando el máximo partido. Los fines de semana que estamos juntos los disfrutamos al máximo, y cuando estamos separados, disfrutamos también de ese tiempo con nosotros mismos o con los que nos rodean.

Para mi, cuando llego a casa tras el largo viaje, la prioridad fundamental es recuperar la energía para poder estar al 100% al día siguiente. Por eso, casi siempre, me tomo un buen baño de agua caliente con un kilo de sal común (el que se utiliza para cocinar) antes de ir a la cama. Muchas personas ahora pondrán cara rara, pero os recomiendo que busquéis vosotros mismos los beneficios desintoxicantes que tienen estos baños. Tal vez apartéis las bombas de baño, sales minerales y demás productos que hay para sustituirlo por algo barato que además funciona genial. Para que tenga algo de olor, a veces suelo echar al agua unas cuantas gotas de aceite de lavanda. Si después de esto no caéis redondos en la cama, no sé qué lo hará.
Mis días en casa suelen estar llenos de desayunos. Desayunos en familia, desayunos con amigos, ... Está clarísimo que me he hecho mayor. Cuando las cenas más copas cambian por desayunos o comidas, ya está, ha llegado la edad adulta, admitámoslo jajajaja... Pero qué fantásticas son esas charlas entre cafés y tostadas, el mayor placer del fin de semana.
Pero una de las cosas que me produce más placer es ver llover en el norte, en mi norte. Esa lluvia que he maldecido mil veces, resulta que me relaja más que el mejor de los tratamientos en el mejor de los spa-s. Caminar por la calle con un paraguas mientras huelo a tierra mojada, escuchar las gotas en el balcón en pleno chaparrón, sentir el frescor, la humedad, ... Lo escribo y sólo me apetece una manta, la gata en mi regazo y una taza de café.
Toda situación tiene dos caras, está en nuestras manos hacer que la moneda pese un poco más de un lado para que caiga como nosotros queremos que caiga.


martes, 11 de noviembre de 2014

Comida mexicana en Conde Duque - María Bonita

Si algún día tengo que hacer feliz a Javi, sé cómo hacerlo, lo llevo a comer comida Mexicana. Hacía mucho tiempo que queríamos probar uno que está  cerca de casa, pero nunca había surgido la oportunidad.
Maria Bonita es un mexicano moderno, o así lo veo yo. Desde mis vivencias de buena pueblerina, para mi un restaurante mexicano estaba asociado a mucha bandera de papel colgando, paredes rosas, verdes y de demás colores estridentes, ... Sí sí, reíros de mi si queréis, hay permiso. Sin embargo, en María Bonita se ve la intención de transmitir el carácter mexicano integrando elementos muy típicos de manera algo más original.

La atención fue perfecta. Nos aconsejaron muy bien con los platos y fueron muy simpáticos en todo momento. Eso sí: aviso de mariachi!! Ahí lo dejo.
A mi me pierde el ceviche. Me gustó muchísimo también el de María Bonita, pero como siempre, Javi y yo pocas veces estamos de acuerdo en cuestión de comida.
El plato estrella de Javi siempre son los tacos. Comimos los especiales del día y no me acuerdo cuáles eran. Pero si váis,  existe la opción de elegir 3 tacos distintos y así poder probarlos
Los precios nos parecieron normales, nada descabellados. Perfecto para una salida con amigos, por ejemplo.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Mis rutinas de viaje en el tren a casa

Cada dos semanas aproximadamente viajo de Madrid a San Sebastián (y vuelta) en tren. Tras más de medio año, ya hay algunos aspectos del viaje que me resultan tan familiares, que me hacen sentir en casa sin estarlo.

Esperar al metro en Plaza de España mirando a las personas que esperan en el otro andén. Me gusta imaginar qué estarán pensando, dónde irán.
 Dentro del metro, comprobar que no hay un sólo tacón. Es algo que siempre me hace gracia. Los tacones no son para las ciudades.
 Llegar a Chamartin, oler el característico olor del tren, abrir el ordenador y comprobar si el enchufe está debajo o al lado del asiento. La segunda opción es como ganar una batalla, porque no tendré que descoyuntarme para enchufarlo. Bien!
La mayoría de las veces cojo el tren de la tarde y siempre disfruto viendo el atardecer con sus mil colores.

Normalmente, si tengo a alguien sentado a mi lado, se suele bajar antes que yo. Ese momento que veo que se prepara para bajar es un gustazo, y más si me quedan más de 3 horas de viaje por delante. Es el momento de ponerme cómoda y hacerme con los dos asientos. Mi pequeño segundo triunfo del día (dependiendo de la ubicación del enchufe, claro).
 Yo misma me sorprendo de lo fácil que me he acostumbrado a esas cinco horas y media en el tren. En enero me parecían eternas, y ahora con dos películas y un capítulo de una serie, casi ni me entero. Eso sí, en la vida he visto tantas películas. Se aceptan sugerencias cinéfilas.



lunes, 3 de noviembre de 2014

Perroloco - Antiguos libros modernos

Cada vez me gusta más mi bonito barrio Madrileño y es por tiendas como esta. Hace poco han abierto Perroloco a pocos metros de casa. Un lugar donde poder dejar libros (creo) y comprar los que hay allí a un precio mucho más que razonable. 1 libro cuesta 3€, 3 libros 6€ y 5 libros 9€. Es o no es una ganga.
Lo mejor es que puedes encontrar pequeños tesoros. O hacer como yo, y comprar ese libro por el que jamás pagarías el precio de venta inicial, pero a ese precio le das una oportunidad. En mi caso fue El diario de Bridget Jones, literatura densa donde las haya jajajaja... A mi favor, diré que también me hice con un ejemplar de Agatha Cristie, una de esas ediciones que seguro todos hemos tenido en casa y ahora, por lo menos yo, me pregunto por qué no los leí todos.

Tienen una sección de vinilos con la que Javi enloqueció. Aquí los precios dependen de la pieza. Javi encontró una versión rarísima de los Beatles (se dice versión? edición? ni idea). No tenemos ningún reproductor de vinilos y por eso no se vino a casa, pero no sé yo si algún día de estos no lo voy a ver por aquí de sorpresa.
Tienen también una sección infantil que está fenomenal. Yo ahora aprecio mucho más tener a mano una tienda así, porque veo lo poco que le duran los libros a mi sobrina de 2 años y con estos precios no duele tanto que los garabatée, rompa, ... Porque al fin y al cabo, es lo que le toca que hacer con 2 años.
El lugar es muy acogedor y los dueños (creo que son los dueños) simpatiquísimos. Llegué mareada a la tienda, con una bajada de tensión por una caminata que nos habíamos pegado a pleno sol, sin haber comido demasiado. Me ofreció galletas, agua, ... Prometo que no monté ningún show. Fue un gesto muy empático por su parte. Se dio cuenta y se acercó de manera espontánea.  Uf, qué bien me sentó ese agua y esa galleta, el gesto me encantó.

Lo dicho, 100% recomendable. Si podéis, id con tiempo, porque no es un lugar al que entrar con prisas.

lunes, 27 de octubre de 2014

Exposición Givenchy en el museo Thyssen-Bornemisza

No sé si siempre ha sido así, pero el museo Thyssen está haciendo unas exposiciones muy divertidas últimamente. El pasado fin de semana nos acercamos a ver la exposición de Givenchy que estará hasta el 18 de enero del 2015.

La entrada cuesta 11€, pero recordad que si podéis, todos los lunes la entrada es gratuita de 12:00 a 16:00. Si venís a visitar la ciudad, es algo a tener en cuenta.
Toda la exposición la supervisó el mismo Hubert de Givenchy decidiendo los complementos a colocar a cada vestido, colocación de cuadros, ... He intentado buscar la edad de este señor, sin éxito, porque me apasiona ver esa vitalidad y pasión. Sobre todo cuando se retiró profesionalmente en 1996.
Me gustó muchísimo lo icónico de las piezas. Givenchy puede gustar más o menos, pero hay prendas fácilmente reconocibles y maneras de hacer inconfundibles. El vídeo que han realizado sobre la historia de Givenchy me gustó mucho, mostraba de manera muy clara la evolución de la marca década a década. 

Como siempre, las fotografías están prohibidas (ejem), pero no lo pude evitar. Cómo no sacar una fotografía a ese vestido de Desayuno con diamantes? Espectacular la cinturita tan minúscula que tenía la gran Audrey.
Se pueden ver hasta 90 piezas, algunas de ellas algo duras, porque reconozcámoslo, los 80 fueron duros  para todos. A mi por lo menos no me gustan. Pero la época de Jacqueline Kennedy, Audrey Hepburn, ... es espectacular.

lunes, 20 de octubre de 2014

Comprar ropa para invitada de boda en Madrid Centro

Es cierto, en Madrid hay de todo. Pero cuando no conoces la ciudad, encontrar la tontería más pequeña se convierte en toda una odisea. Este fin de semana se ha casado mi prima y necesitaba encontrar algo.

Lo primero que hice fue lo que todo el mundo haría en mi lugar, supongo. Preguntar al señor Google. Pero parece que mis gustos no van muy alineados con "él". Todo lo que veía parecía más ropa de cotillón navideño, ya sabéis a qué me refiero (con todo el respeto a ese tipo de ropa). Tras el primer fracaso, hice lo que debí haber hecho desde el principio, preguntar a una amiga que vive en Madrid desde hace más tiempo que yo. Ella me dio una serie de tiendas que visitar y me salvó!

Por si alguien se encuentra en mi misma situación, os dejo el maravilloso listado que me dio Tamara.

Cousin Bliss
Campoamor 11, 1º Izq
Esta tienda me encantó! Probablemente es la que más me gustó. Ropa muy especial y que seguro no llevará ninguna invitada más. Puedes comprar las prendas y tocados o alquilarlos.

Yo me acerqué un viernes, craso error. Si vais un viernes, la mayoría de las prendas probablemente estarán ya alquiladas. Lo mejor es ir un martes, porque podréis ver más opciones.

Yo quedé en volver el martes siguiente, pero como soy pelín impaciente y cuando tengo un objetivo no paro hasta conseguirlo, no pude esperar cuatro días. Pero si hay otra ocasión, sin duda vendré aquí.

Es un primer piso, no está a pie de calle, así que id mirando los balcones más que los portales para orientaros mejor.

Coosy
 Foto de Peeptoes
C/ Conde de Xiquena 9, Bajo Izq.
Tiene una pinta estupenda, pero no sé por qué no me acerqué. Me puse en modo veloz, supongo y ni entré en esta tienda. Pero por si alguien se anima, ahí queda.

Mimoki
Hermosilla 26, jardín interior
Esta fue mi elección. Había oído hablar de los tocados de Mimoki. Tienen muchísimos en alquiler. Yo no soy de tocados y por eso ni me había planteado la posibilidad de pasar por allí. Pero fue pornerme este vestido de Colour Nude que tenían rebajado (toma!), ver la cara de Javi, y no hubo más remedio que comprarlo.

También es cierto que después de comprarlo tuve mil y una dudas, porque jamás he ido tan apretada. En mi vida. Jamás de los jamases. Y la verdad, creo que es el único vestido/embutido que tendré en mi vida. Pero bueno, la boda de mi prima bien lo vale.

Aquí un par de fotos made in móvil e instagram, vamos, terribles jajajaja... No llevé ningún tipo de cámara, lo importante era disfrutar del día. Mi voz ronca da fe de que lo conseguí, disfrutamos muchísimo.
Vivan los novios!!



viernes, 17 de octubre de 2014

Cómo hacer una masa de pizza casera

Los viernes en casa es noche de pizza. Entre semana llevamos una alimentación muy limpia, pero el fin de semana nos permitimos varios extras y siempre empieza con una pizza casera. Nos gusta hacer la masa. Es divertido, fácil y sabemos lo que lleva exactamente.
Esto de hacer la masa en casa sucedió de manera espontánea. Un domingo nos encontramos con la nevera casi vacía, o con cosas que no nos apetecía demasiado comer. Entonces recordé el año que cumplí 20 años. Los cumplí aterrizando en la isla de Malta. Compartí piso con una francesa y tres alemanas, allí los viernes eran noches de pizza, con masa hecha por nosotras mismas. No ha habido ninguna pizza que me haya sabido jamás mejor que aquellas. Recordando eso, intenté hacer la masa y a Javi le gustó mucho.

Vaya por delante que no soy para nada experta en esto. Lo hago de manera muy intuitiva y quiero compartirlo, porque me parece algo sencillísimo y muy divertido. Pero intentaré ponerme las pilas para ir mejorándolas poco a poco.

Empezamos la "receta"
A la harina le echo una pizca de sal y un poco de levadura. Una vez leí que la sal mata la levadura y que es mejor no mezclarlos directamente, por eso los mezclo con la harina por pasos (como si así no se mezclasen, léase con tono sarcástico). Luego sólo hay que ir añadiendo agua poco a poco hasta tener una masa uniforme.  A mi me gusta amasar mucho, mínimo 15 minutos. Aunque parezca que la masa ya está, siempre se le puede añadir un poco más de agua y seguir amasando, para que la masa quede muy fina.
La masa la dejo reposar una hora y para que no se cree una costra la unto con un poco de aceite de oliva.  En ese reposo la masa crece y a veces hemos solido calcular mal y tener para varios días, que tampoco está mal. Se guarda en el frigo y ya.

Al principio no teníamos un rodillo y al extender la masa nos quedaba muy gordita. Por eso, la horneábamos primero un poco, antes de añadir los ingredientes. Ahora ya conseguimos hacerla más fina gracias al rodillo. Aunque en este punto tenemos un pequeño desencuentro, porque a mi me gusta fina y a Javi gordita. Pero como la hago yo...
Hacerla uno mismo y que además sea el principio del fin de semana tiene un encanto especial.  Para no tener demasiada idea, disfrutamos como enanos con nuestra nueva costumbre que ya queda implantadísima en Villa Silbando (copiando a Debocados).

Por cierto, que hoy es viernes, verdad? Noche de pizza!!


Suscríbete vía e-mail

Entradas Relacionadas

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...